Especie:
Xenodon merremii

Sinónimos:

Ophis Merremii WAGLER 1824: 47
Xenodon merremi - FITZINGER 1826
Xenodon irregularis GÜNTHER 1863
Xenodon merremi - BOULENGER 1894 (2): 150
Trigonocephalus flavescens BACQUÉ 1906
Trigonocephalus alternatus binocularius BACQUÉ 1906
Ophis merremii - SERIÉ 1936
Xenodon merremii - PETERS & OREJAS-MIRANDA 1970
Waglerophis merremii - ROMANO & HOGE 1972: 209
Xenodon merremi — SCOTT & LOVETT 1975
Xenodon merremii — GASC & RODRIGUES 1980
Waglerophis merremi - CEI 1993
Waglerophis merremi — LEYNAUD & BUCHER 1999: 36
Xenodon merremii — BÉRNILS et al. 2001

FALSA YARARÁ O SAPERA

Llega a medir hasta un metro con veinte centímetros de longitud y puede pesar entre seiscientos gramos y un kilogramo.
La coloración es extremadamente variable, desde el castaño rojizo al verdoso. Hay ejemplares de un amarillento dorado casi uniforme.
El dorso de la cabeza presenta un dibujo semejante al de la Yarará, "Bothrops" con líneas transversales y oblicuas blanco-amarillento bajo fondo oscuro. Región dorsal y laterodorsal del cuerpo con dibujos amplios, transversales, irregulares, castaño oscuros bordeados de blanco que los destaca del fondo. Vientre blanco amarillento, a veces con manchas oscuras.
Los dibujos del cuerpo tienen notable parecido con los de varias Yararás, "Bothrops".
La forma y coloración de los dibujos de su librea son notablemente similares a las figuras y líneas de la cabeza y las formas seudoarriñonadas repetidas a lo largo de su cuerpo.
Posee una cabeza grande que se destaca del cuerpo por medio de un cuello que se estrecha.
Está dotado de ojos grandes con pupila redonda.
Tiene cuerpo grueso y ancho (achatado).
Tiene escamas lisas, sin fosetas apicales, dispuestas en 19 hileras en la mitad del cuerpo. 140-149 escamas ventrales el macho y 145-160 la hembra. 37-47 y 32-40 escamas subcaudales divididas, respectivamente. Anal dividida.
Posee cola corta.
Entre las serpientes aglifas, el aparato mordedor de esta especie presenta los maxilares cortos y orientados en posición oblicua. El hueso maxilar tiene generalmente seis dientes, seguidos de un interespacio, diastema, al que siguen uno o dos dientes más largos en posición posterior. La evolución ha permitido que este hueso tenga gran movilidad, lo que le permite colocarse en posición vertical y realizar movimientos laterales.
El sistema dentario también tiene semejanzas con el maxilar de algunos géneros de la Subfamilia Crotalinae, pues el maxilar de éste, goza de movimientos basculantes con lo cual, al abrir la boca suelen proyectarse, en forma independiente, un par de dientes alargados.
Los orificios nasales son grandes e imitan las fosetas loreales de la Familia Viperidae.
Cuando se siente agredido, adopta posturas que semejan la cabeza triangular y el tronco aplastado o comprimido de las venenosas, a la vez que agitan rápidamente la cola. Si el peligro persiste, se enrosca con la cabeza ubicada en el centro de la espiral y en posición de alerta, a la vez que lanza ataques cortos y rápidos abriendo desmesuradamente la boca.
Se trata de un Colubrinae ligado a los ambientes húmedos y su distribución coincide con numerosas especies de Yararás.
Es de todos, el que más semejanzas colorativas, morfológicas, de comportamiento y de tamaño tiene con las verdaderas Yararás, "Bothrops".
Estas culebras jamás comen a otras cuando mediante el olfato reconocen la presencia de feromonas propias de su misma especie. Las glándulas cefálicas y cloacales en especial desempeñan un papel muy importante en ese reconocimiento.
Se alimenta exclusivamente con anfibios y en especial prefiere distintas especies de sapos. Es capaz de ingerir ejemplares adultos de sapo buey, uno de los anfibios más grandes.
En época de actividad, primavera, verano y a veces hasta principios de otoño come, en cautiverio, hasta tres ejemplares de sapo común de talla adulta. Sus crías se alimentan de batracios.
Es atacado para servir de alimento por muchos carnívoros como coatíes, hurones y gatos montés. Por diferentes aves de rapiña como caranchos, aguiluchos y águilas. También son víctimas de las Mussurana, "Clelia clelia" y las Corales "Micrurus", e incluso grandes anfibios como el sapo buey consume ejemplares jóvenes.
Tiene sus horas de mayor actividad durante del día, ocasión en que se alimenta.
Come solamente durante la estación cálida. Cuando el tiempo es desfavorable permanece aletargado y puede mantener el ayuno durante largos períodos, casi hasta dos años.
Al llegar el invierno busca refugios donde guarecerse hasta que llegue la primavera y pueda reanudar sus actividades habituales. Cualquier hueco, oquedades en los árboles o troncos en descomposición, cuevas, grietas, piedras, vegetación tupida o simplemente hojarasca acumulada puede servir de albergue.
La glándula epífisis tiene un papel muy importante en la determinación de la actividad cíclica de las culebras, pues resulta afectada por la cantidad de luz diaria que reciben los ejemplares. Cuando la luminosidad de los días disminuye porque se acerca el tiempo frío, comienza a producirse en el animal cambios neurohormonales que lo estimula a buscar albergue para protegerse.
Comienza su actividad reproductora en primavera, hacia el mes de noviembre.
El macho sale a buscar pareja guiándose por el olfato. Cuando encuentra una hembra se le acerca y con rápidos lengüetazos sobre el lomo verifica si las feromonas (emitidas durante el celo) corresponden a su misma especie.
Si la elección es acertada, se desliza sobre la hembra con movimientos cortos y ágiles hasta ubicar su cabeza cerca de la de su compañera. Al mismo tiempo enrosca su cola con la de aquella y después de un período variable proyecta sus hemipenes ubicados en la región posterior de la cloaca e introduce uno de éstos en la cloaca de la hembra.
El cortejo y la cópula pueden tener lugar hasta fines del verano, en algunos casos durante el otoño.
La hembra depositará los huevos bajo un tronco húmedo, bajo las piedras o en la cámara húmeda de algún hormiguero.
El tiempo de incubación varía de acuerdo con las condiciones meteorológicas a que están sometidos los huevos. En términos generales puede hablarse de períodos de entre ochenta y cien días.
En algunas especies existe la posibilidad de la retención de espermatozoides con vida. Éstos son almacenados en las espermatecas; especializaciones del oviducto de las hembras. Esto permite que pueda poner huevos fecundados sin haber copulado durante largas temporadas.
Los huevos tienen cáscara blanda apergaminada, miden entre tres y tres centímetros y medio de longitud y entre trece y quince milímetros de ancho. Son ovoides y de coloración blanco amarillento.
Las crías son exactamente iguales a sus progenitores.
Al nacer, miden entre doce y quince centímetros y por su tamaño y coloración pueden ser confundidos desde tan pequeñas con las verdaderas Yararás.
Se dispersa por Guyana, Surinam, Guayana Francesa, Venezuela, Brasil, Paraguay, Bolivia, Uruguay. Se encuentra en las provincias de Jujuy, Salta, Formosa, Chaco, Corrientes, Misiones, Catamarca, Tucumán, Santiago del Estero, La Rioja, San Juan, San Luis, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires, Argentina.

Comentario:
Nombre dado en honor a Blasius Merrem (1761-1824) zoólogo alemán y a Jihan Georg Wagler (1800-1832) físico y zoólogista alemán.

Se lo puede encontrar como Waglerophis merremii.

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